El coaching en el País de las Maravillas

Hoy se cumplen 150 años desde que se publicara por primera vez la obra de Lewis Carroll, las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas.

Alicia trasciende las fronteras de la literatura infantil y se sitúa en un extraño territorio que ha inspirado a artistas, escritores, filósofos, psicoanalistas, y que conserva, un siglo y medio después de su publicación, el poder y el encanto de las obras únicas.

Una Alicia que interpela con su humor y su imaginación el sentido o sinsentido de nuestros actos, despertando todo mi interés. Ejerce tal atractivo sobre mí que, con motivo de su cumpleaños, me ha llevado hasta aquí, una “lectura” de este clásico de la literatura infantil desde la perspectiva del coaching.

A partir de algunos de los diálogos y simbolismos de la historia os hago estas reflexiones:

¿Sabes a dónde vas?

Alicia se siente perdida al llegar a la bifurcación de un camino, y no sabe qué dirección escoger. Se encuentra al Gato Cheshire y le pregunta tímidamente “¿Podría decirme, por favor, qué camino he de seguir desde aquí?”. El gato ensancha su sonrisa y le responde: “Esto depende en buena medida del lugar al que quieras llegar”, “¡No me importa mucho el sitio…!” dice Alicia. “Entonces, tampoco importa mucho el camino que tomes”, contesta el Gato. “…siempre que llegue a alguna parte”, añadió Alicia. “Oh, siempre llegarás a alguna parte”, asegura el gato.

Es importante saber hacia dónde queremos ir en la vida para determinar qué camino es el que debemos coger.

Antes de experimentar frustración y enojo por no lograr lo que queremos, es coherente preguntarnos por qué hacemos las cosas, por qué tenemos ciertos rituales o por qué seguimos ciertos cánones de existencia. ¿Son nuestros o los heredamos de alguien más? ¿Estamos conforme con ellos? ¿Realmente sabemos a dónde vamos?

Un coach puede ayudarnos a establecer metas, estados y  resultados deseados.

¿Quién eres tú?

“No puedo ayudarte si no sabes quién eres”. Son las palabras que utiliza la oruga azul para retar a Alicia, para hacerla consciente de ella misma y de su identidad.

Una simple pregunta, ¿quién eres tú?, puede cambiar el rumbo de nuestra vida, siempre y cuando estemos dispuestos a encontrar y defender la respuesta ante todo, ante todos y ante nosotros mismos.

Nunca pierdas tu “muchosidad”

Es un término ficticio que utiliza el Sombrerero Loco con Alicia: “Has perdido tu muchosidad”, para decirle que algo le hacía falta, que ya no era la misma de antes. Alicia pierde por unos momentos el valor, la intuición y la confianza en sí misma para enfrentar sus miedos y completar su misión en el país de las maravillas.

Cuando nos centramos en nuestras debilidades y no somos conscientes de nuestras fortalezas, perdemos nuestra “muchosidad”. Aquello que nos hace seres plenos y capaces para enfrentar y resolver casi cualquier situación.

Piensa en 6 cosas imposibles antes del desayuno

Una lección que Alicia aprende es pensar que la única forma de lograr lo imposible es creer que todo es posible.

No importa lo firme que sea nuestra creencia limitante o  las múltiples evidencias que demuestran que es imposible. La firme convicción de que un objetivo es posible es el primer paso para llegar hasta él.

Aquí casi todos están locos

Alicia comprueba que se encuentra «en un país de locos… ». Ya se lo había advertido el Gato de Cheshire: «Aquí casi todos están locos!». Vive aventuras rodeada de  personajes que son capaces de vivir una vida autentica, fuera de lo “normal”.

El coaching puede ayudarnos a cambiar el rumbo de lo esperado y salir de nuestra zona de confort y conducirnos a una vida extraordinaria. 

El sinsentido tiene mucho sentido

En la merienda del sombrerero y la liebre, le dice el sombrerero a Alicia: «El tiempo se ha detenido para siempre en las seis… Aquí estamos siempre en la hora del té».

Sin embargo, este aparente sinsentido tiene mucho sentido: las rutinas y los rituales, nos permiten mantener la ilusión de que el mundo es un lugar predecible, manejable  y seguro, en donde cada determinado tiempo todo vuelve a repetirse y nos libera de la responsabilidad de buscar caminos distintos. Esto también encierra una trampa, podemos encontrarnos perdidos en una vida sin aliciente o inmersos en realidades que hace tiempo dejaron de tener sentido.

“¡Que le corten la cabeza!”

La reina de corazones, gobernanta del País de las Maravillas, es una líder castrante y controladora. Resuelve cualquier problema mandando cortar la cabeza de quienes la contradicen u ofenden.

Aunque la reina lo hace de manera literal, ¿cuántas veces no vamos decapitando (en sentido figurado) las relaciones con los demás?  Buscamos imponer nuestra opinión y voluntad, sin practicar la asertividad y la empatía.

 ¿Eres parte de una baraja?

Hay un momento en el que Alicia grita: “¡No son nada fuera de un mazo de cartas!”. Las cartas nos muestran un mundo en donde el poder dominante exige que todos sean iguales, jueguen el mismo juego y no se atrevan a externar una opinión diferente. Deben acatar ciertas normas para poder ser parte del mismo mazo y asegurar su sobrevivencia.

Es una llamada a reflexionar y decidir si queremos salirnos del mazo. Pensar qué cosas queremos conservar y cuáles queremos cambiar, o bien, si preferimos  seguir siendo parte del juego y asumimos la responsabilidad que esto conlleva.

 

El mundo de los sueños y la imaginación, nos permiten proyectar nuestros anhelos más profundos, Alicia proyecta en su sueño, su afán de crecer. A través de algunas dinámicas de coaching podemos acceder a pensamientos que se  encuentran en nuestro inconsciente o que por alguna razón no podemos ver.

Las preguntas poderosas, una de las herramientas del coach, son el leit motiv de este clásico infantil. Nos llevan a dudar, cuestionar, escucharnos, en definitiva, a ampliar nuestro mapa, nuestra lectura del mundo y de nosotros mismos, y poder visualizar más allá.

Llegar a un mundo fantástico como el de Alicia en el país de las maravillas para adquirir aprendizaje, es sólo cuestión de imaginación. Creo que en mayor o menor medida, todos tenemos algo de Alicia. Cada uno construimos  nuestro cuento, nuestro país de las maravillas, donde nos atrevemos a experimentar acciones que en otro contexto nos resultan  “irracionales”, donde las cosas son como nos gustaría que fueran,  donde la fantasía nos permite liberarnos de nuestros propios condicionamientos para tener una idea más clara de las posibilidades reales que tenemos.

Con Alicia tenemos la posibilidad de experimentar una nueva aventura,  internarnos en una madriguera tan profunda como queramos y desde el coaching, renovar nuestra mirada.

¿Te atreves a viajar a tu propio país de las maravillas?

4 comments

  1. kobabumga says:

    Si desde “Alicia..” se han conseguido extrapolar estos puntos de conducta, no me imagino que podríais hacer dsd el alquimista de coelho, o mucho mejor áun, ansiaría vuestra elaboración a partir del Principito. Ese da para un tratado.

    Interesante, sobre todo lo de la baraja, nunca lo ví así, podría explicar incluso la naturaleza de partida de los grupos politicos emergentes en españa

    • Sara Bartol says:

      Gracias por tu comentario. Totalmente de acuerdo con el juego interpretativo que nos darían esas grandes obras que mencionas.
      Qué duda cabe que “los cuentos son una gran metáfora de la vida”… otros mundos que nos espejan y nos ayudan a interpretar nuestras propias vidas.

  2. Sara says:

    ¡¡Muy interesante reflexión!!
    Como Alicia, lograr nuestras metas, puede suponer un viaje lleno de aventuras, aparentes locuras y posibilidades de aprendizaje.
    Un beso.

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