“Soy el dueño de mis emociones”

Coaching III: El paraguas para volar.

Las emociones son nuestras amigas. Son tesoros que tiene algo que decirnos y que nos dan mucha información sobre nosotros mismos.

Por ello no hablamos de emociones positivas y negativas, si no de emociones de poder y emociones de acción. Las emociones que entendemos como “positivas” nos ayudan a empoderarnos y las denominamos “negativas” nos impulsan a la acción.

Es importante que aprendamos a prestar atención a todas nuestras emociones para poder identificar su intención positiva. Es decir, tomar conciencia emocional, poner nombre a mis emociones.

¿Qué emociones he notado?

¿Predominan las agradables o las desagradables? ¿A qué se puede deber?

¿Qué necesidades creo que subyacen tras estas emociones?

¿Las expreso habitualmente? ¿Cómo?

Os invito también a que sembréis emociones positivas que os hagan crecer y ampliar vuestros recursos. ¿Qué emociones estoy sembrando, regando y abonando en mi vida? ¿A dónde me lleva esto?

Para sembrar emociones positivas…

  • Doy lo mejor de mí desde el minuto uno.
  • Me pongo en «modo disfrutón» ante la vida.
  • Estoy atento a mi «desde dónde» en mi relación con los demás.
  • Convierto los problemas en retos y oportunidades.

Recordar, las emociones son como las coordenadas de un GPS…

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *