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Aprende a amar los lunes

Hoy se celebra el décimo aniversario del Blue Monday. De acuerdo con una curiosa fórmula matemática ideada por Cliff Arnall, investigador de la Universidad de Cardiff, el tercer lunes de enero es el día más triste del año.

Para enunciar esta teoría, utilizó una fórmula en la que tuvo en cuenta diferentes variables como el clima, el salario, las deudas, la motivación o lo que él denominó la “necesidad de reaccionar”. También, consideró el tiempo transcurrido desde Navidad y la decepción por haber incumplido los propósitos de Año Nuevo.

Independientemente de considerar este fenómeno como seudociencia, por la poca fiabilidad de sus variables, te animamos a provecharlo en positivo. ¿Por qué no darle la vuelta a la teoría y transformar el Blue Monday en el mejor día del año?

O lo que es mejor… ¿cómo puedes convertir los lunes en el mejor día de la semana?

 

Ante todo, sé positivo.

No te dejes llevar por pensamientos negativos o catastrofistas que en ocasiones la mente proyecta y que en definitiva están distorsionando la realidad. Recuerda que la mente crea la realidad y con tus pensamientos estás influyendo en ella.

 

Pon tu foco en lo que suma.

Si diriges tu foco de atención a todo lo que resta (el frío, la rutina, volver al trabajo, dormir menos, más responsabilidades,…) y no tiene en cuenta todo lo que suma (tener calefacción, ser afortunado por trabajar, nuevos retos,…) te va a dar el bajón. El truco está en que des más valor a lo que tienes que a lo que te falta. Tú decides si sumas o restas.

 

Valora la tristeza.

Todas las emociones son tesoros, porque tienen algo que decirnos. La tristeza, aunque incómoda, es una emoción que hay que sentir de vez en cuando. Nos ayuda a reequilibrar nuestras vidas y a reintegrar  nuestros esquemas para adecuarnos nuevamente a nuestro día a día.

 

Formula objetivos y metas asequibles.

Plantéate pequeños objetivos a corto y medio plazo o divide los grandes objetivos vitales en metas más asequibles en el corto plazo. Ponlos por escrito, te ayudará a ordenarlos, a temporalizarlos y a poder hacer un mejor seguimiento de ellos, generándote una sensación de mayor tranquilidad.

 

Escucha música y/o baila.

La música no solo te ayuda a desconectar sino que también a subir el ánimo, por eso es perfecto escucharla desde primera hora de la mañana. Bailar te activa el cuerpo y te sube la energía de forma natural. Prueba una dosis diaria de ambas juntas.

 

Piensa en el presente.

El pasado te puede anclar (creencias limitantes) y el futuro te puede frenar (miedos e inseguridades), sino los gestionas bien. Piensa en el “hoy, aquí y ahora”, disfruta de las oportunidades de cada momento y de los regalos de cada día. No olvides que sólo es real el día de hoy.

 

Rodéate de personas “ayudadoras”.

Seguro que en tu entorno tienes personas que pueden ayudarte a cumplir los objetivos propuestos y con las puedes compartir tus preocupaciones. Compartir  hace que los problemas sean más fáciles de solucionar y las metas más motivadoras.

 

Ante los numerosos ‘blue mondays’ que la vida nos depara, es importante no caer en la indefensión, no abandonarse a la emoción y no resignarse ante ella. Cuando la desmotivación nos atrapa y sentimos que nos ahogamos es importante comenzar poniendo en práctica estos pequeños trucos que te van a ayudar a ir cambiando tu realidad.

Mantener una actitud positiva y sentirnos felices tiene innumerables beneficios para nuestra salud. Nos protege contra las enfermedades cardiovasculares, incrementa el colesterol ‘bueno’, controla los niveles de estrés, fortalece el sistema inmune, regula mejor las emociones y permite una recuperación más rápida del dolor psicológico causado por un evento negativo, entre otras cosas.

Pero si nuestros ‘blue mondays’ se convierten en meses más grises de lo que podemos gestionar, podemos apoyarnos en un profesional, como puede ser un coach.  Siempre es un buen momento para tomar más responsabilidad sobre el rumbo de nuestra vida y comenzar, por ejemplo, un proceso de coaching.

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